Hay que parar este PERI

por Ana Santamaría Gorospe y Erlantz Anda Pérez
la gente del Casco Viejo está de acuerdo con que éste necesita urgentemente un Plan de Rehabilitación Integral y que, como el portavoz del PNV, Mikel Martínez, reconoce (en su Tribuna Abierta publicada en DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA el pasado día 13 con el título Cada crítica al PERI es una oportunidad para mejorarlo ) y el propio PERI recoge, debe tener como objetivo principal mejorar la calidad de vida de quienes allí residen. Pero lo que nos encontramos es que hasta 2012, fecha en que terminará la revisión actual del PERI, se van a haber invertido en el barrio 116 millones de euros (casi 20.000 millones de pesetas, aproximadamente dos millones por cada persona del barrio) sin que la inmensa mayoría del vecindario vayamos a notar esa mejora de la calidad en nuestras vidas. Probablemente, como también reconoce Mikel Martínez, porque este PERI no dedica recursos a aspectos sanitarios, educativos, de lucha contra la pobreza, contra la marginación social… esto es, a los aspectos de los que en mayor medida depende nuestra calidad de vida. Y eso es lo que reclamamos. Que antes de que el resto de los barrios digan, con razón, que ya está bien de invertir en el Casco Viejo, se dediquen los 20.000 millones que se aprueban ahora prioritariamente a lo que de verdad nos urge. Porque aunque algunos nos tilden de "reserva india" o "parque temático", la realidad es que somos, y no por elección, el barrio de la ciudad más castigado por las carencias sociales, ésas que el PERI no va a arreglar. Tenemos el doble de paro que la media de la ciudad; el número de personas que necesitan de ayudas sociales para sobrevivir es más de seis veces superior; tenemos el triple de personas mayores de 65 años que viven solas; el triple de población vecina de origen inmigrante; 2,5 veces el número de jóvenes que necesita atención de los servicios sociales… Aunque eso sí, somos uno de los barrios más vivo, abierto, protestón y reivindicativo (aunque a algunos moleste) de esta ciudad. Y eso sea probablemente porque razones no nos falten, y porque hemos aprendido en propia piel que lo que no se pelea y reclama en las calles, no se escucha en los despachos. Y, Sr. Mikel Martínez, apañadas estamos si las inversiones sociales que pretende para el barrio son como esos 600.000 euros que usted ha propuesto dedicar a que no se lleven el Centro del Día del Casco. Extraña inversión social ésa que en lugar de dotar de nuevos equipamientos al barrio a lo que se dedica es a que no se lleven los pocos que tenemos. Pero es que, además, este PERI tampoco va a solucionar las graves necesidades de rehabilitación urbanística que tienen cerca de 1.000 viviendas del Casco, dos de cada tres de las que más lo necesitan. Y es que este PERI, como ha reconocido públicamente su arquitecto redactor cuando fue presentado a los medios el pasado 28 de septiembre, tiene otro objetivo: "el plan de los años 80 tenía una laguna: el comercio. Las actuaciones previstas en este nuevo documento buscan remediar esa asignatura pendiente". Aunque no cualquier comercio, porque en este PERI han aprobado la prohibición de, por ejemplo, talleres mecánicos, salas de té, degustaciones, locutorios, bocaterías, pequeños, medianos y grandes talleres. Un modelo muy social: a las personas turistas con dinero (que están de paso), todas las comodidades; si vienen a quedarse convirtiéndose en vecinas y trabajadoras se les prohiben los locutorios, las bocaterías y hasta los lugares de culto. Señores políticos ¿por qué no reconocen públicamente lo que es evidente? Este PERI es una herramienta al servicio de un proyecto que, ahora que el negocio inmobiliario comienza su declive, intenta hacer del llamado turismo cultural el nuevo chollo inversor para los mismos de siempre. Para ello han creado el eje cultural formado por Artium, Montehermoso y la Catedral Santa María, y por eso las grandes inversiones de este PERI se centran en el Campillo Sur (curiosamente la zona del Casco donde casi no hay población) y en lo que ahora llaman Zona de Intervención Prioritaria, es decir el Cantón de San Francisco y aledaños, justo la vía de comunicación de su eje cultural (anda, mira, si lo de la rampa va a ser por esto). Y, claro, el marketing turístico, aparte de maquillaje urbano, necesita practicar la cirugía social. Porque para la imagen de Casco que se pretende vender, las personas pobres, distintas, protestonas e incluso avejentadas, son un problema. Por eso este PERI impulsa un determinado comercio e impide otro. Por eso en las promociones de vivienda se prima la juventud e incluso los ingresos altos. Lo que no nos dicen es a dónde ten-drán/tendremos que ir las personas pobres y viejas que les sobramos. En lo que no parecen ponerse muy de acuerdo los concejales de PNV y PSE Mikel Martínez y Juan Carlos Alonso (en sus respectivas tribunas publicadas en este diario) es en las expropiaciones, porque mientras Martínez dice contemplarlas como un último recurso al que es muy improbable llegar, Alonso afirma que puede ser un arma cargada de futuro. Lo que sí sabemos es que fueron Juan Carlos Alonso y la concejala del PNV Arantza Zenarruzabeitia quienes en la reunión de la Ponencia del PERI del 2 de febrero de 2005 propusieron (y el resto aceptó) "retirar del texto presentado la posibilidad de no expropiar", dejando así en agua de borrajas el compromiso público adquirido con el vecindario. Y no sólo para expropiar el Escoriaza-Esquível, ya que el PERI calcula las expropiaciones en 13.787 metros cuadrados de suelo y 12.858 metros de superficies construidas. Y es que las expropiaciones no son una novedad. Desde el primer PERI se han incoado, al menos, 40 expedientes de expropiación, como bien sabe alguna de las presentes en nuestra rueda de prensa (esas que el Sr. Alonso califica de ciudadanas desinformadas) quien en la actualidad sigue con la amenaza de expropiación. Tenemos que ir terminando (espacio obliga), y aunque hay más temas que quedan pendientes, esperamos que los hasta ahora comentados sirvan para que el vecindario entienda que motivos y urgencias para oponerse a éste PERI sobran, y que la movilización vecinal es la única herramienta que nos queda para ello. Seguramente nuestra oposición sentará mal a algunos demócratas de toda la vida que seguirán tratando de demonizarnos y criminalizarnos. Pero nosotras a seguir informando, denunciando y reivindicando que está en juego el futuro del barrio. Y ésos, si quieren, que sigan ladrando, que será señal de que cabalgamos. * En nombre de la Asamblea Anti-PERI

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